Mi top 10 de vídeojuegos



Hacer un top 10 es muy difícil. Esta idea de hacer un top 10 es porque no se me ocurre mucho sobre lo que escribir últimamente y siempre es sencillo recurrir a ellos. También viene esta idea de hacer un top 10 de juegos fundacionales o favoritos míos por venir escuchando en los últimos días este tipo de contenido en el podcast de Adrián Suárez, Nueve Bits. Recomiendo escuchar tanto el podcast en general como estos programas en sí, ya que, aparte de descubrir juegos, también conoces un poco a distintos invitados que van pasando. Así pues, escuchándolos empecé a montar mi top 10, teniendo muy claros los puestos 10 y 1 pero el resto de puestos no, y vaya problema encajar los juegos. Antes de empezar con el top, voy a contar un poco cómo lo he montado.  

​Como digo, tenía claro dos que tenían que estar sí o sí, así que cogí una nota del móvil y los apunté. Luego fui apuntando el resto que se me venían a la mente, y mira, no es que fueran muchos, pero eran más de 10. En concreto me salieron 17 juegos en la preselección, de los cuales tenía que quedar una lista definitiva de 10 juegos. La primera decisión fue quedarme con un solo juego por saga, así que así se fueron 3 juegos. El problema es que seguían siendo 14 entre los que decidir, que es donde empieza la parte dura. Aquí es cuando me he planteado mandar a la mierda el top 10 y hacerlo más amplio. Al final he sido fuerte, y he dejado fuera juegos tales como Balatro, Persona 4 Golden, Elden Ring o Chrono Trigger. Pero ahora sí que sí, voy con el top.  

​Top 10: Pokémon Cristal.



Pokémon Cristal hace check en meter un juego de Pokémon, saga que siempre he jugado desde que tuve este juego en mis manos con mi Game Boy Color morada. Fue, si no el primer juego, uno de los primeros juegos que tuve de niño; es el alfa, el inicio de esta afición mía a los videojuegos, con lo cual tiene que estar. Además, la segunda generación de Pokémon es espectacular: es una de las que menos Pokémon añaden y a la vez me parece de las más grandes. Tienes Johto y, cuando lo terminas, hay otra región entera, Kanto está ahí reciclada. Claro que yo de niño no me enteraba de la mitad de las cosas ni comprendía bien cómo era Pokémon y, sin embargo, este juego tenía clarísimo que tenía que estar.  

​Top 9: Metal Gear Solid 5.



Este juego me parece uno de los mejores de la historia pese a ser un juego incompleto y mal logrado en muchos aspectos. Quitemos de en medio el gran elefante de este juego: sí, no tiene final, el último acto no está en el juego y nunca estará, ¿pero y qué más da? Es magnífico cómo este juego es el culmen de la saga siendo uno de los primeros episodios cronológicamente hablando. Cómo se crea al villano definitivo, el paso final del héroe de Metal Gear Solid 3 al villano de Metal Gear 1. Eso más todos los huecos y recovecos que rellena, cómo Snake sigue en su sueño de crear una nación para su gente pese a que cada vez que lo haga acabe mal, esos sacrificios que está dispuesto a hacer. Y luego jugablemente es una delicia: cómo da la libertad de afrontar las misiones, cómo puedes irte simplemente a pasear por los escenarios, toda la gestión que viene heredada de títulos anteriores y aquí está refinada al máximo. Y todo ello en un juego incompleto; si llega a poder terminarse, tengo claro que esto podría haber sido el omega de los videojuegos, el final, la obra insuperable. Quizás podría estar más arriba en el top, pero es muy difícil ordenar estos juegos.
Aquí dudé con su predecesor, Metal Gear Solid Peace Walker, pero tengo más lejana esta entrega de PSP a la que cobardemente no le pusieron la numeración principal de la saga.  

​Top 8: Yakuza Kiwami 2.



Yakuza tenía que estar; la duda podía ser si con Kiryu o Ichiban. Si me quedo con el segundo juego de la saga quizás sea por Sayama y su relación con Kiryu. También por el antagonista, Ryuji Goda, su rivalidad con Kiryu y todo lo que eso significa para la trama. Seguramente no sea el mejor, pero tiene algunos de mis personajes preferidos. La versión Kiwami, el remaster/remake, está muy bien y es mucho más recomendable y accesible que el original.  

​Top 7: Zelda Wind Waker.



Esta entrega de Zelda es increíble. El apartado gráfico ha permitido que envejezca mucho mejor que otros de la saga. Un vacío tremendo y el sueño de surcarlo en un barquito tranquilamente, tranquilamente porque aquí el mal no tiene prisa. Es un juego de mi infancia, en una consola magnífica como la GameCube, que mezcla esa libertad del mundo abierto con las mazmorras e islas acertijo, lo que luego intentarían hacer con Breath of the Wild Rain tan malamente. Fue el camino de la saga llegando 20 años antes de cuando funcionaría este vacío.
Aquí dudé entre el que me parece el mejor de la saga y mi auténtico favorito de la saga, A Link to the Past, pero ganó el sentimiento de volver a ser un niño.  

​Top 6: Monster Hunter 2G.



Aquí no se llamaba así, era Monster Hunter Freedom Unite o algo así. Yo recuerdo al Nargacuga de la portada y las miles de horas jugando en PSP. No fue esta la primera entrega que jugué de la saga: jugué antes al primer juego y al segundo; este es una versión expandida del segundo. Es una saga importante para mí y este es mi juego favorito sabiendo que no es el mejor, y que a día de hoy sería un dolor volver a ese juego con los controles que tenía y las limitaciones tan duras con respecto a los modernos.
He de decir que aquí dudé con Monster Hunter Rise, un juego que es muy antítesis a la mayoría y por eso me gusta tanto. Pero en esta ocasión ganó el corazón de la PSP.  

​Top 5: Final Fantasy 6.



No fue mi primer FF, ese lugar lo tiene el 3 si no me equivoco, pero el 6 me parece el más redondo de todos. La primera vez que lo jugué fue emulado en el móvil; viniendo de otros más sencillitos como son los anteriores, este fue una explosión, un subidón y la piedra angular para que me engancharan a estos JRPG. Es increíble cómo te puede meter tres mundos, tocar tantos temas como la vida, la naturaleza, el exterminio, la apatía de vivir o los crímenes de guerra, todo con momentos muy locos como hacerle un suplex a un tren. El elenco de personajes protagonistas, cómo cada uno es un juego distinto, todo conjugado perfectamente con una música y unas escenas en unos pixelitos de la Super Nintendo, o las versiones de GBA o Pixel Remaster, la que prefiráis. Este juego es el cúlmine de la saga y de los JRPG clásicos.  

​Top 4: Slay the Spire.



Slay the Spire 2 es mil veces mejor que el primero, aun cuando aún no está en su forma final, y sin embargo me quedo con el primero. Este juego es la piedra de toque de los roguelikes de cartas, un juego de 2017 y cuyo único juego que los ha superado es la propia secuela, y reitero que sin embargo me quedo con el primero frente al segundo. Son todos esos años en los que me ha acompañado el juego lo que hace que esté aquí arriba, a las puertas del top 3, puesto que son las bases del género y subgénero de los roguelikes de cartas. Increíble este puto juego.  

​Top 3: Baldur's Gate 3.



Baldur's Gate 3 es posiblemente el juego de rol definitivo. Un juego que respeta el rol, no lleva la etiqueta de adorno como el 96% de los juegos que la llevan. Es un juego ambientado en el mundo de D&D, que deja mucha libertad en cómo afrontar cada situación del juego. Es un juego que, como ya coqueteaba antes con la idea, podría ser el omega de los videojuegos. El último gran juego de la historia que se ha hecho hasta el día de hoy. No tengo mucho más que decir, es lo más similar a jugar con lápiz y papel en digital, un juego a estudiar para siempre. Y qué ganas de lo próximo de Larian.  

​Top 2: Disco Elysium.



Si en el puesto anterior hablaba del mejor juego de rol posible, Disco Elysium le supera en otros aspectos siendo del mismo género. Un juego de rol sin combate, con poca violencia, un juego de conversaciones y sentimientos, un juego de personajes y lugares, un juego con una historia que te toca el alma y la desgarra. Es un juego porque se eligió ese medio, pero es una de las grandes obras culturales de este siglo. Hace poco me acordaba de él, escribí un texto horrible (sacado de la cabeza de un loco) y me dispuse a volver a jugarlo. Este juego es eterno y Revachol junto a Harry vivirán eternamente en mi cabeza.  

​Top 1: Dead Cells.



Diría que en cuanto a jugabilidad, cliqui cliqui, o como quieras llamarlo, no hay nada mejor que este juego. Es un juego bastante frenético y sin embargo me resulta muy zen todo en este juego. Además es prácticamente infinito, ha tenido muchas actualizaciones gratuitas y de pago, todo para construir el mejor juego posible de la historia. Aquí no tengo mucho que decir del juego, es la cosa más arcade de la historia, el juego de «una partidita más y lo dejo» posible. Yo lo juego a puro sentimiento, fluyendo por las pantallas ante los enemigos, esquivando, rodando y matando bichos en un estado mental que es lo más parecido al ultrainstinto de Goku que se pueda recrear. Es, por decirlo de manera sencilla, jodidamente increíble este juego. No por nada es el único juego del que tengo una edición coleccionista de estas grandes con su muñequito y vinilo, un juego que me he comprado varias veces en distintas plataformas y que se puede jugar en todas las imaginables. Dead Cells es la perfección hecha juego. Empezaba el top con mi Alfa de los videojuegos y aquí tengo claro que este es mi Omega. La idea del omega, del fin de los videojuegos, del último gran juego, del súmmum, el cenit, todo eso condensado y destilado es DEAD CELLS.  

​Y con esto concluyo mi top 10 personal, con las trampitas hechas para mencionar a todos los que vinieron a mi mente. Ha sido un ejercicio difícil, pero satisfactorio al final.  

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